
Estamos a punto de ver de qué tamaño es el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard. Si bien este personaje, salido de las filas del Partido Revolucionario Institucional para irse al Partido de la Revolución Democrática provoca reacciones de amor-odio entre la población, con la última jugada de Andrés Manuel López Obrador en Iztapalapa está a punto de probarse si Marcelo tendrá el tamaño para desmarcarse del “presidente legítimo”.
Mirando a las instituciones, y al partido, con desdén
Como todo lo que no se parece a lo que piensa surge de un complot en su contra, Andrés Manuel López Obrador argumentó que la decisión del Tribunal Federal Electoral era parte de una “mafia” que quiere detenerlo a toda costa (sólo que sea de caer más profundo). La “intromisión ilegal de la derecha” en la vida del partido de la Revolución Democrática, que hasta ahora no ha podido organizar una elección interna limpia, fue la que provocó esta crisis interna, que es más bien un pleito por ver cuál de las corrientes se queda con la delegación más poblada del Distrito Federal (1.8 millones de habitantes), un auténtico bastión del PRD y el fiel de la balanza en las elecciones capitalinas.
Clara Brugada… no, no se preocupe, no viene a cobrar la “tanda”
Clara Brugada, partidaria de AMLO, contendió con Silvia Oliva, del bando de “Los Chuchos” por ver quién sería la candidata del PRD para delegada de una demarcación que tiene 100 por ciento ganado el partido (es la que concentra más pobres). En principio Clara Brugada ganó, pero de acuerdo con Silvia Oliva, el “acarreo” que desde el Estado de México hiciera la corriente de AMLO fue decisivo en una victoria “ilegal” en cuanto a que se había conseguido con votos foráneos, amén de los carruseles y toda la parafernalia electoral que el PRD se sabe bien, pues todos vienen del PRI, una gran escuela en este sentido.
Al final, se anularon casillas y los resultados se revirtieron a favor de Oliva. Pero perder esta delegación para AMLO es la muerte política, así que tenía que pelear y bien que sabe cómo hacerlo. En un mítin con unas 4 mil personas, en cuyo templete estaban todos los que apoyan a López Obrador (Alejandro Encinas, Gerardo Fernández Noroña, etc), AMLO lanzó su maquiavélica propuesta:
La idea es que, como en las boletas para las elecciones vendrá el nombre de Clara Brugada, pero los votos serán efectivos para Silvia Oliva, entonces exhortaba a los ciudadanos de la delegación Iztapalapa a NO votar por el PRD, sino por el Partido del Trabajo (PT), que tiene como candidato a Rafael Acosta, un ilustre desconocido que no tiene la menor oportunidad de ganar en la delegación.
“Pero si ganas no te la vayas a creer” dijo inmediatamente AMLO. Inmediatamente que tomes posesión de la delegación, me renuncias y ya Marcelo Ebrard le gira instrucciones a la Asamblea Legislativa del DF (otro bastión del PRD) para que proponga como sustituta a “Clarita”, y así, como quien dice, pues ASÍ SÍ GANA LA GENTE y de paso nos pasamos por el arco del triunfo la resolución del Trife.
El pobre candidato del PT, que de todos modos no iba a ganar y probablemente nunca iba a salir en la tele, hizo la cuauhtemiña al tiempo que decía “sí jefe, protesto”, ¿a qué? No se sabe, pero protestaba. López, como es costumbre, hizo la práctica democrática por excelencia para avalar sus decisiones. “Quien esté a favor, levante la mano” y, claro, todos levantaron la mano. Pero para darnos una idea del borreguismo que existe en estos mítines, López tardó tres segundos en decir “que alce la mano… el que esté en desacuerdo”, para lo cual la mitad de la gente que ya había levantado la mano como por reflejo, tuvo que bajarla apresuradamente.
Está entonces todo dicho: Clara se aguanta y no la hace más de tos con sus protestas, para no hacer olas… Bejarano Incorporated moverá toda la maquinaria en la delegación para que, en lugar de que gane el PRD, gane el PT… Rafael Acosta vivirá sus 15 minutos de fama y, por una vez en su vida, ganará algo… inmediatamente después renuncia a la delegación Iztapalapa… Ebrard recibe la renuncia y, por instrucciones de AMLO, sugiere a Clara Brugada como jefa delegacional… El PRD en la Asamblea, por órdenes del gran Tlatoani López, votará de manera unánime a favor de Clara Brugada… Y LISTO!, DE-LI-CIO-SO!
Pero este resulta ser un movimiento muy arriesgado para Marcelo Ebrard, si tiene aspiraciones (que las tiene) de candidatearse a la presidencia de la República. Aceptar las órdenes de AMLO, aunque haya calificado su estrategia como “legítima”, mandará una señal clara a los electores de 2012: De ganar, Marcelo estaría presidiendo a nombre de López Obrador, siguiendo cada una de sus órdenes y pagándole favores.
¿De qué tamaño entonces será Marcelo Ebrard? A pesar de su pasado, ha demostrado que tiene buenas ideas para gobernar el monstruo de Ciudad en el que vivimos, aunque no tiene mucha habilidad para permearlas a los niveles más bajos. Es, hoy por hoy, el único que se le puede parar enfrente a Enrique Peña Nieto (en el PAN no hay nadie), pero no si su consigna evidente es obedecer a AMLO.
¿De qué tamaño serás entonces Marcelo?


